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      Viernes, 18 de Abril de 2014. Actualizado a las 01:27h

                 



NO PUEDE ENCUADRARSE EN EL ART. 618.2 DEL CÓDIGO PENAL
El incumplimiento del régimen de visitas por el progenitor no custodio carece de sanción penal

 

 

Audiencia Provincial de Córdoba, Sec. 3.ª

 

Tema: CUESTIONES PENALES. INCUMPLIMIENTO DEL RÉGIMEN DE VISITAS

Clase de resolución: Sentencia

Fecha: 4 de marzo de 2010

Ponente: Ilmo. SR. D. Pedro Vela Torres

Resumen: Esta modalidad de relación entre el padre y los hijos tiene carácter potestativo y no imperativo o prohibitivo, de modo tal que, si esa comunicación del padre con el hijo viene establecida formalmente como una facultad del progenitor y no la cumple, teniendo en cuenta que la citada norma penal sólo sanciona el incumplimiento de obligaciones familiares establecidas en convenio o resolución judicial, forzoso será reconocer que lo denunciado no es encuadrable en el concreto precepto indicado por la acusación.

 

Fuente: Base de datos de Derecho de Familia

 

 

S E N T E N C I A N U M. 59/10

 

ILMO. SR.:

 

MAGISTRADO

 

D. PEDRO JOSÉ VELA TORRES.

 

En CORDOBA a cuatro de marzo de 2.010.

 

Vista en grado de apelación por el Ilmo. Sr. D. PEDRO JOSÉ VELA TORRES, Magistrado de esta Audiencia Provincial de Córdoba, Sección Tercera, el presente Rollo de Faltas nº 21/2010; en primera instancia por el Juzgado de Instrucción número Cuatro de Córdoba, con el nº de Juicio de Faltas 73/2007, siendo apelante José, representado por la Procuradora Sra. Bajo Herrera y asistido del Letrado Sr. Bajo Herrera, siendo parte el Ministerio Fiscal.

        

 

Antecedentes

PRIMERO.- Por el Juzgado de Instrucción indicado y con fecha 17 de noviembre de 2008, se dictó sentencia cuyo fallo textualmente dice:" Que debo absolver y absuelvo libremente a Luis Ángel de la falta de incumplimiento de obligaciones familiares, declarando el pago de las costas de oficio, si las hubiere".

 

SEGUNDO.- La defensa de la denunciante, Dña. Zaida, interpuso y formalizó por escrito recurso de apelación contra dicha sentencia, solicitando su revocación y que se dictara otra por la que se condene al denunciado como autor de una falta del artículo 618.2 del Código Penal.

 

TERCERO.- De dicho recurso se dió traslado a las partes apeladas, presentando escrito de impugnación del mismo el Ministerio Fiscal, que solicitó la desestimación del recurso y la confirmación de la sentencia apelada.

 

CUARTO.- Remitidas las actuaciones a esta Audiencia, fueron turnadas por reparto, incoándose el correspondiente rollo y quedando para sentencia sin señalamiento de vista.

        

 

Hechos probados

Se aceptan los hechos probados de la sentencia recurrida.

 

Fundamentos

Se aceptan los de la resolución recurrida, y

 

PRIMERO.- Se fundamenta primeramente el recurso de apelación en la denuncia de nulidad de actuaciones por no haberse citado al denunciado al acto del juicio. Sin embargo, del mero examen de los autos se desprende que José fue citado personalmente el 21 de abril de 2008 (folio 25 de las actuaciones), dándose cumplimiento así a lo dispuesto en el artículo 966 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, por lo que este primer motivo de apelación debe ser desestimado.

 

SEGUNDO.- No obstante, la cuestión esencial es que la conducta objeto de enjuiciamiento es penalmente atípica, como ha declarado ya en repetidas ocasiones este Tribunal (por todas, Sentencias de 18 de enero y 27 de noviembre de 2008 y 26 de enero de 2009, entre otras varias). Téngase en cuenta que no se trata de atribuir al denunciado ninguna infracción del régimen de custodia de hijos menores, incardinable en las previsiones del artículo 622 del Código Penal, si no de determinar si su falta de ejercicio de un derecho de visitas a sus hijos, de los que no es custodio, encaja en la conducta prevista en el citado artículo 618.2 del Código Penal (incumplimiento de obligaciones familiares judicialmente establecidas). A tal efecto, es cierto, que el artículo 154 del Código Civil señala que uno de los deberes inherentes a la patria potestad es tener los hijos en compañía del propio progenitor; pero no es menos cierto, que dicho deber, consustancial al normal desarrollo afectivo y personal que merece el menor por vía del contacto con ambos progenitores, en situaciones de crisis matrimonial es contemplado por el artículo 94 del mismo Código Civil desde el punto de vista del progenitor que no tenga consigo a los hijos menores; y desde esta óptica unilateral, lo conceptúa como goce de los derechos de visita, comunicación y tenencia del hijo en la propia compañía. Precisamente por esta concepción del citado derecho-deber familiar que late en el indicado artículo 94, es por lo que esta modalidad de relación entre el padre y los hijos tiene carácter potestativo y no imperativo o prohibitivo. De modo tal que, si esa comunicación del padre con el hijo viene establecida formalmente como una facultad del progenitor, y finalmente acaece que la citada norma penal sólo sanciona el incumplimiento de obligaciones familiares establecidas en convenio o resolución judicial, forzoso será reconocer, en méritos del estricto principio de legalidad penal, que lo denunciado no es encuadrable en el concreto precepto indicado por la acusación, pues lo contrario supondría asimilar inadmisiblemente, en demérito del referido principio y en perjuicio del denunciado, elementos conceptuales tan diferentes como obligación y facultad.

 

TERCERO.- Por todo ello, procede la estimación del presente recurso de apelación, absolviendo al denunciado de la falta por la que había sido condenado. Sin perjuicio de las consecuencias de orden Civil que pueda tener la conducta omisiva del denunciado respecto de las visitas a sus hijos. Lo que desde el punto de vista de las costas conlleva su declaración de oficio, conforme al artículo 240 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

 

Vistos los preceptos legales citados y demás de pertinente y general aplicación.

 

En nombre de S.M. El Rey

 

Fallo

 

Que estimando íntegramente el recurso de apelación interpuesto por la Procuradora Sra. Bajo Herrera, en representación de D. José, contra la sentencia de fecha 22 de abril de 2008, dictada por el Juzgado de Instrucción nº 4 de Córdoba, en el Juicio de Faltas nº 73/07, se revoca y deja sin efecto dicha resolución; y en su lugar, se absuelve a José de la falta de que era acusado. Sin costas en ambas instancias.

 

Así por esta mi sentencia, de la que se unirá testimonio al rollo de su razón, y se remitirá certificación al Juzgado de procedencia, con devolución de los autos originales, para su cumplimiento y efectos, lo pronuncio, mando y firmo.